Tetera Azul reúne preguntas sencillas sobre la experiencia cotidiana después de comer. No clasifica enfermedades. Solo ordena señales habituales para facilitar una conversación personal sobre la rutina. Se enfoca en inflamación, fibra, alimentos detonantes y regularidad. También considera el ritmo de cada comida. El resultado es general. La lectura toma cerca de 3 minutos.
Las respuestas no sustituyen una valoración profesional ni explican por sí solas lo que ocurre.
El cuestionario fue pensado para observar durante un periodo breve, como 2 semanas, sin perseguir la perfección. Anotar horarios puede mostrar coincidencias. También puede ayudar a notar si la comida se hace con demasiada prisa. Los cambios conviene probarlos uno por uno. Así se entiende mejor qué se siente distinto. La fibra, por ejemplo, suele manejarse mejor cuando aumenta gradualmente y se acompaña con agua.
La información se presenta con un tono claro y sin alarmas. Una respuesta distinta no significa que exista una condición. Las sensaciones digestivas pueden variar por horarios, cantidad, preparación, descanso, estrés cotidiano y muchos otros factores. Por eso el resumen evita conclusiones cerradas. Si una molestia preocupa, dura más de lo esperado o cambia de manera marcada, conviene buscar orientación de un profesional de salud. El proyecto no solicita una cuenta. El almacenamiento local solo recuerda el avance del cuestionario en el dispositivo. No se venden productos ni se ofrecen tratamientos.